Qué dice el registro

Un raijū cayó en la finca de la familia Nagai, en Iwatsuki, y corrió una y otra vez por el borde de un campo hasta que la gente lo atrapó. No quiso comer y murió. Disecado, parecía en conjunto un cachorro, con garras tan afiladas como las de un oso, una articulación de más en el pliegue de las patas traseras y cerdas ásperas que crecían en mechones entre su pelaje ralo. (Del Toryūkō Zuihitsu de Oguri Hyakuman.)

Nuestro resumen en español del registro tal como está catalogado; la ficha original está en japonés.