Ryūgū es el palacio del rey dragón en el fondo del mar, donde el tiempo corre despacio y el pescador Urashima Tarō pasó tres años que en tierra fueron trescientos. Es el otro mundo al que se abre el mar, como la montaña se abre al mundo de los tengu y el bosque profundo al mundo de los dioses.

Su gente aparece en la orilla. El samebito del relato de Lafcadio Hearn es un exiliado del Palacio del Dragón cuyas lágrimas se convierten en rubíes; el ningyo, la persona con cuerpo de pez, es despedazado y comido y da a una muchacha ochocientos años de vida; el umi-bōzu surge de la misma agua sin palacio alguno detrás. Los marineros que encontraban algo extraño y no sabían nombrarlo decían ayakashi.

En la cronología